Una adherencia espectacular.
Parque natural de Los Alcornocales
El parque natural de Los Alcornocales es un parque natural declarado por el Parlamento de Andalucía en 1989. Comprende una gran franja con orientación sur-norte entre la zona costera de Tarifa, en el mismo estrecho de Gibraltar, hasta las sierras del interior, en los municipios de Cortes de la Frontera, Ubrique y El Bosque. Con una superficie 167 767 ha, es uno de los parques naturales más grandes de España.
La mayor parte del parque natural pertenece a la provincia de Cádiz y sólo una parte es de la provincia de Málaga, con territorio de 18 municipios diferentes, Alcalá de los Gazules, Algar, Algeciras, Arcos de la Frontera, Benalup-Casas Viejas, Benaocaz, Castellar de la Frontera, El Bosque, Jerez de la Frontera, Jimena de la Frontera, Los Barrios, Medina Sidonia, Prado del Rey, San José del Valle, San Roque,Tarifa, Ubrique y Cortes de la Frontera y una población total de unas 380.000 personas.
Casi la totalidad de su territorio lo ocupan masas forestales de bosque autóctono mediterráneo, con muy diferentes aprovechamientos, forestal, ganadero, cinegético, recolecta de setas y brezo, aunque lo más destacable es su producción de corcho.1
Su variedad paisajística, de fauna y de vegetación de tipo mediterráneo y de ribera son excepcionales a nivel ibérico, así como su patrimonio cultural.
El Parque Natural Los Alcornocales se encuentra enclavado en el borde suroccidental de la cordillera Bética. Forma parte del complejo denominado “Unidades del Campo de Gibraltar”, constituido fundamentalmente por rocas detríticas de origen marino.
Destaca por su extensión superficial (más del 90 % de la superficie del Parque Natural) la Unidad del Aljibe, formada por dos niveles: un primer nivel, que forma la base de la misma, constituido por un conjunto de materiales arcillosos, muy plásticos, con intercalaciones de areniscas y calizas, conocidos como Arcillas de Jimena o Serie de Base del Aljibe y un segundo nivel, el más característico de la serie y el más ampliamente representado, que corresponde a la Arenisca de Gavala o del Aljibe, la cual se estratifica en potentes bancos que, a menudo, superan la decena de metros.
La geomorfología del Parque Natural responde principalmente a la disposición y litología de los materiales aflorantes principales, esto es, las areniscas y arcillas de la Unidad del Aljibe, dando lugar a un conjunto de sierras de relieve abrupto y acusadas pendientes, siguiendo una dirección general norte-sur en el área septentrional y Sureste-Noroeste en el tercio meridional, presentando el punto más alto en el pico del Aljibe (1092 metros).
La presencia de otras unidades geológicas, caso del Subbético en el extremo noroccidental del Parque, y los terrenos postorogénicos de su borde suroriental y aquellos que rellenan las vegas aluviales, diversifican las formas del paisaje.
Dada la posición geográfica de Los Alcornocales, el clima dominante en la zona es, lógicamente, mediterráneo con influencia atlántica, pero una serie de factores contribuyen a singularizarlo. En primer lugar, la cercanía al mar provoca un efecto amortiguador de la oscilación térmica, manteniéndose éstas muy constantes y suaves durante todo el año. A ello hay que unir unas lluvias anuales que superan prácticamente los 800 l/m², llegando en determinadas zonas a más de 1400 gracias a los frentes oceánicos que lo barren de oeste a este durante los meses de otoño, invierno y primavera. En las sierras del sur, cabe destacar además la presencia de nieblas veraniegas conocidas como las barbas del levante, que proporcionan humedad ambiental y valiosísimas precipitaciones horizontales en la larga estación seca característica del clima mediterráneo. Todos estos factores contribuyen a crear un microclima especial, de características muy similares al existente en zonas subtropicales y macaronésicas, que favorece el crecimiento de una exuberante vegetación selvática, que ha sido el origen del calificativo otorgado a Los Alcornocales: la última selva mediterránea.
El viento es también un factor a tener muy en cuenta en el Parque. La cercanía del estrecho de Gibraltar y la disposición norte-sur de las serranías más litorales, condiciona su frecuencia e intensidad, llegándose a alcanzar los valores más altos de toda la península ibérica, prueba de lo cual es la existencia del mayor campo de producción de energía eólica de toda España.
El parque se caracteriza por poseer el bosque de alcornoques más extenso de España y uno de los más grandes del mundo, en un magnífico estado de conservación, aunque manteniendo el aprovechamiento humano del corcho. A diferencia de los montes alcornocales de otras latitudes, donde la espesura es baja, en esta zona los árboles forman auténticos bosques acompañados de una rica y variada vegetación arbustiva y herbácea en íntima conexión, que asegura la regeneración natural del bosque, una buena mezcla de edades y una biodiversidad florística y faunística muy elevada.
Pero, además de alcornocales, el Parque tiene representadas otras masas forestales importantes, tanto cualitativa como cuantitativamente. Merecen destacarse los bosques de quejigos o robles andaluces, relictos de épocas pasadas que conforman bosques de indescriptible belleza, donde la humedad ambiental y edáfica es la protagonista, con los troncos y ramas colonizados por líquenes, musgos, helechos epífitos y algunas plantas superiores que trepan en busca de la necesaria luz que escasea al nivel de suelo por causa de la elevada densidad de la cubierta y el gran tamaño que alcanzan las hojas de éste árbol. También es normal la presencia de otras especies típicas del bosque mediterráneo, como acebuches y roble melojo.
El terreno es de sierras relativamente suaves, de hasta 1000 msnm, con algunos valles encajonados denominados canutos, en los que corren pequeños arroyos de montaña, que propician la otra característica fundamental del parque y la comunidad vegetal más relevante desde el punto de vista científico, unos bosques de galería de tipo subtropical o laurisilva que son únicos en la Europa continental, con presencia de laurel, rododendro, avellanillo, durillo, aliso, acompañados por acebo y numerosas especies de helechos, sumamente raro en estas latitudes, aunque este tipo de vegetación ocupaba la mayor parte del centro y sur de Europa durante la Era Terciaria. Los Alcornocales cuenta con el honor de poseer el tipo de planta vascular más antigua que vive sobre la tierra, un helecho, Psilotum nudum, que únicamente puede encontrarse en varias zonas tropicales del planeta en áreas alejadas varios miles de kilómetros de su ubicación europea.
Cepillas los cantos después de escalar ......
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