jueves, 11 de junio de 2026

El Lengua de Málaga

 Aquí tienes una historia original sobre un personaje ficticio llamado El Lengua, ambientada en Málaga capital:

En los barrios antiguos de Málaga corría una leyenda que todos conocían, aunque pocos podían asegurar haberla vivido de verdad. Era la historia de un hombre apodado El Lengua.

Nadie recordaba su nombre real. Algunos decían que había nacido en el barrio de La Trinidad, otros juraban que venía de El Perchel, pero todos coincidían en una cosa: El Lengua tenía el don —o la maldición— de enterarse de todo lo que ocurría en la ciudad antes que nadie.



Cada mañana aparecía en las calles del centro, caminando desde la Alameda Principal hasta la Plaza de la Merced. Saludaba a comerciantes, pescadores, camareros y jubilados. Escuchaba más de lo que hablaba, aunque cuando abría la boca, sus palabras parecían contener secretos que aún no habían sucedido.

—Mañana cerrarán el puerto por el temporal —decía.

Y al día siguiente, el viento de levante obligaba a suspender la actividad marítima.

—El Málaga ganará este domingo con un gol en los últimos minutos.

Y así ocurría.

La fama de El Lengua creció tanto que la gente comenzó a buscarlo para pedirle consejo. Algunos comerciantes le preguntaban cuándo era buen momento para abrir un negocio. Otros querían saber si debían casarse o cambiar de trabajo. Sin embargo, él nunca daba respuestas directas.

—Las respuestas están en la calle —repetía—. Solo hay que escuchar.

Con el tiempo, muchos comprendieron que su secreto no era mágico. El Lengua observaba cada rincón de Málaga. Conocía a la ciudad como quien conoce las líneas de su propia mano. Sabía leer los gestos de las personas, el movimiento del mercado, las conversaciones de los bares y hasta el estado del mar.

Una noche de verano, durante la Feria de Málaga, desapareció sin dejar rastro. Algunos aseguraron verlo caminando por el Paseo Marítimo al amanecer. Otros dijeron que embarcó en un pesquero rumbo a ninguna parte.

Desde entonces, cuando en Málaga ocurre algo inesperado y alguien afirma que ya lo sabía de antemano, siempre aparece la misma frase:

—Eso ya lo habría dicho El Lengua.

Y así, convertido en leyenda popular, El Lengua sigue viviendo en las historias que se cuentan entre amigos, en las terrazas del centro y en los barrios que miran al Mediterráneo, donde las palabras viajan tan rápido como el viento que llega desde el mar.

El Solitario es un apodo que me han puesto con mucho cariño mis amigos de la tienda de bicicletas mas autentica que existe....Junto al centro de Salud Publica de Huelin -Jardín de la Abadía.

Voy en Bici de mi Cristian a mi Homegah pasando por El Koka....

Jardín de la Abadía , Representando- Huelin Town.

Antonio Gutiérrez Blanca - El Guti. Ahora Transmutando a el Duende Errante...o el Solitario.

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